
Mientras estaba sumida en los tristes pensamientos de su penosa situación, convencida de que su sombra debía estar en el suelo, en alguna pared, o bien en un rincón lejano, decidió ir en busca de ella. No se daría por vencida fácilmente, ya que estaba dispuesta a recorrer el cielo, los mares y los bosques. (Continuará)